Hoy quería crear algo hermoso, algo que os estremeciese como yo me
estremezco al recordar tiempos mejores del futuro, que es pura ficción.
Hoy quería mostraros el frío abismo de las
miserias humanas y el dolor, y así recordaros que sois afortunados de existir
en un tiempo y un espacio relativamente cómodos.
Hoy quería explicaros que el encanto de una
ciudad bonita, con sus inertes piedras bien pulidas y sus aburridos edificios
bien dispuestos, en ningún universo ni realidad paralela podrá compararse a la
infinita belleza de un ecosistema, donde maravillas orgánicas e inorgánicas
conviven en una armonía vertiginosa y perfecta a nivel atómico, molecular,
corporal y sensible.
Lástima que los humanos nos empeñemos en destrozarla.
Hoy quería trasladaros a lo más profundo de mí
para que vuestras neuronas se bañaran en el mismo líquido incandescente que las
mías, para que mis conexiones sinápticas fueran las vuestras.
Hoy quería hacer de la biología la más
emocionante historia de amor. Quería llevaros a vuestro subconsciente, sacar a
flote vuestros sueños inevitables y ambiciones eternas.
Hoy quería viajar con vosotros, de la mano de
esta prosa, a la química, a la poesía, al cosmos, a lo desconocido, a lo
absurdo. Quería dividir el mundo en protones, neutrones, electrones y
sentimientos.
Hoy quería crear algo hermoso y regalároslo...
Pero os tendréis que conformar con esto.
Hoy quería crear algo hermoso y regalároslo...
Pero os tendréis que conformar con esto.