domingo, 16 de noviembre de 2014

Algo hermoso.

Hoy quería crear algo hermoso, algo que os estremeciese como yo me estremezco al recordar tiempos mejores del futuro, que es pura ficción.

Hoy quería mostraros el frío abismo de las miserias humanas y el dolor, y así recordaros que sois afortunados de existir en un tiempo y un espacio relativamente cómodos.

Hoy quería explicaros que el encanto de una ciudad bonita, con sus inertes piedras bien pulidas y sus aburridos edificios bien dispuestos, en ningún universo ni realidad paralela podrá compararse a la infinita belleza de un ecosistema, donde maravillas orgánicas e inorgánicas conviven en una armonía vertiginosa y perfecta a nivel atómico, molecular, corporal y sensible.

Lástima que los humanos nos empeñemos en destrozarla.

Hoy quería trasladaros a lo más profundo de mí para que vuestras neuronas se bañaran en el mismo líquido incandescente que las mías, para que mis conexiones sinápticas fueran las vuestras.
 

Hoy quería hacer de la biología la más emocionante historia de amor. Quería llevaros a vuestro subconsciente, sacar a flote vuestros sueños inevitables y ambiciones eternas.
 

Hoy quería viajar con vosotros, de la mano de esta prosa, a la química, a la poesía, al cosmos, a lo desconocido, a lo absurdo. Quería dividir el mundo en protones, neutrones, electrones y sentimientos.
Hoy quería crear algo hermoso y regalároslo...
Pero os tendréis que conformar con esto.


1 comentario:

Unknown dijo...

No tengo que conformarme, me quedo más que satisfecha, precioso María 💕