sábado, 3 de noviembre de 2012

No dejes de soñar


¿Qué haríamos sin los sueños? Sucumbiríamos a la autodestrucción, la rutina se haría un abrigo de piel con nuestro cadáver, las noches estarían vacías, las luces parecerían apagadas. Los sueños son nuestra estrella fugaz, nuestro guía invisible. Allá donde vayas y hagas lo que hagas, lo harás por un deseo, por algo que una vez soñaste y ahora no puedes ignorar.

Si tratan de hacerte creer que no es posible hacer tus sueños realidad, sueña que desaparecen y haz realidad ese sueño. Deshazte de todo aquello que se interponga en tu camino con la suavidad más absoluta y sigue adelante, bailando al son de un vals esperanzador. Cuando sepas qué hacer, simplemente hazlo al ritmo del momento.

Acompaña a las golondrinas en su viaje eterno, peregrina, muévete. Disfruta como un niño, siente como un profesional. La vida esta para soñar, los sueños están para vivirlos. Las pesadillas están para aprender.

 El corazón late, la mente piensa, las piernas caminan, los brazos abrazan, las manos sujetan, los labios besan. Sueña por las noches, por el día construye el sueño de tu vida.

Pues, ¿Qué somos, más que ilusiones? ¿Acaso somos más que efímeros espíritus? ¿Acaso viviremos para siempre? No somos más que barquitos de papel en un mar de lava. Somos materia orgánica. Somos huesos, músculos y vísceras. Lo único que hay de especial en nosotros es imaginario. Es un sueño.

Sin sueños, ¿Qué somos?

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